Renovar la torre del ordenador se ha convertido en un verdadero quebradero de cabeza para productores y creadores de contenido. Tras la desorbitada subida de la memoria RAM y los discos de almacenamiento SSD, los principales fabricantes de placas base planean aumentos de precio de hasta un 50% en el tercer trimestre de 2026 debido a la desmedida demanda de la inteligencia artificial.

La escalada constante en el coste de la tecnología empieza a ahogar a los estudios de producción y a los creadores digitales. Si montar o actualizar un equipo informático para trabajar con sintetizadores virtuales, proyectos pesados en el DAW o sesiones de visuales en directo ya resultaba complejo por la falta de stock y el sobreprecio de las memorias, la situación promete complicarse todavía más en los próximos meses.

Las placas base, el nuevo eslabón afectado

La fuerte demanda generada por la inteligencia artificial no solo está absorbiendo los componentes de almacenamiento. Fabricantes de primera línea como ASUS, Gigabyte o MSI barajan aplicar incrementos de precio de hasta un 50% en determinados modelos de placas base a lo largo del tercer trimestre de 2026.

Esta tendencia afectará directamente al bolsillo del consumidor final: una placa base cuyo coste rondaba habitualmente entre los 150 y los 200 euros podría situarse en una horquilla de entre 220 y 300 euros en función de la gama. El verdadero motivo reside en la escasez y el encarecimiento de elementos fundamentales de su arquitectura interior, tales como las placas de circuito impreso (PCB), el cobre, los condensadores y las etapas de alimentación.

Grandes gigantes tecnológicos como Microsoft, OpenAI, NVIDIA, Google o Apple están destinando presupuestos multimillonarios a la ampliación de sus centros de datos para IA, lo que acapara la producción mundial de materiales básicos y deja al mercado de consumo general en una clara posición de desventaja.

Efecto dominó: RAM y SSD por las nubes

El encarecimiento de las placas base llega para agravar un panorama que ya venía siendo muy tenso en el ámbito de las memorias y el almacenamiento SSD. Empresas del sector como SanDisk han cerrado el cuarto trimestre de su ejercicio fiscal 2026 con unos ingresos de 9.000 millones de dólares —un vertiginoso crecimiento del 372%— impulsados por el suministro masivo a centros de datos.

Asimismo, los grandes productores de chips como Samsung, SK Hynix y Micron ya tienen prácticamente comprometida la totalidad de su capacidad de fabricación de DRAM y HBM prevista para 2027. Las estimaciones de la industria advierten que la oferta disponible solo podrá cubrir en torno al 60% de la demanda global proyectada para los próximos años.

Las consecuencias sobre los precios de consumo son demoledoras:

  • Un kit estándar de memoria DDR5 de 32 GB, que en el verano de 2025 podía encontrarse rebajado por unos 90 dólares, ha sobrepasado holgadamente los 450 dólares.
  • Los módulos de mayor rendimiento han pasado de costar cerca de 100 dólares a situarse en el entorno de los 600 dólares.
  • Las alternativas más sencillas de 16 GB DDR5 rondan los 200 dólares, duplicando el precio que tenían un año atrás por la mitad de capacidad.
  • Incluso la tecnología anterior se resiente: un pack básico de 32 GB en DDR4 se ha multiplicado por cuatro, pasando de 48 dólares a superar los 200 dólares.

El trasvase de recursos hacia la inteligencia artificial está provocando un desabastecimiento estructural en el hardware de consumo, haciendo que el equipamiento de ordenadores personales alcance niveles de precio inéditos.

La presión del mercado ha llegado a provocar la reestructuración radical de marcas clave. Micron decidió en diciembre eliminar la histórica firma Crucial del mercado de consumo con el fin de volcar toda su infraestructura en memorias HBM y servidores para IA, donde las rentabilidades son significativamente superiores.

Un desafío directo para la producción de música electrónica

En el ecosistema de la música electrónica moderna, donde los proyectos de producción en Ableton, Logic o FL Studio exigen una ingente cantidad de memoria RAM para cargar librerías de muestras pesadas y procesar plugins en tiempo real, esta crisis supone un duro varapalo. Tanto los productores que trabajan desde sus estudios caseros como las compañías encargadas de montajes visuales para festivales ven cómo el coste de montar una estación de trabajo informática se multiplica sin visos de solución a corto plazo.