Brunch Electronik Festival se consolida en Barcelona con una edición inolvidable y 65.000 asistentes
La tercera entrega del festival barcelonés de música electrónica demuestra su madurez y acierto, reuniendo a una multitud entregada.
Vía Wololo Sound · Óscar Ruiz

Brunch Electronik, una marca ya establecida en la escena electrónica, ha celebrado la tercera edición de su festival en Barcelona. Este año, el evento se ha consolidado como una propuesta madura y completa, superando las expectativas. El Parc del Fòrum acogió a 65.000 asistentes, que disfrutaron de una organización impecable y un cartel diverso que abarcó lo mejor del house y el techno.
La marca Brunch Electronik es, sin duda, un referente consolidado en el panorama de la música electrónica, liderando en diversos frentes. Sin embargo, su concepto de festival en Barcelona, aunque prometedor, ha estado en una fase de asentamiento. Tras asistir a todas sus ediciones, podemos afirmar que esta tercera entrega ha sido, sin lugar a dudas, la más madura y completa hasta la fecha, marcando un punto de inflexión en su trayectoria festivalera.
El icónico Parc del Fòrum fue de nuevo el escenario elegido para acoger a la propuesta catalana. La organización demostró haber aprendido de las experiencias pasadas, subsanando los pequeños inconvenientes de ediciones anteriores. Se mejoró la distribución del escenario Iconik, se incrementó el número de baños y puntos de agua potable, y se reforzó el personal para garantizar una experiencia óptima para los 65.000 asistentes. El resultado fue impecable: un sonido cuidado, un público variado y respetuoso, y la esencia inconfundible de Brunch Electronik palpable en cada rincón.
La jornada inaugural, el viernes, dejó claro que este evento atrae a un abanico amplio de clubbers y aficionados a la electrónica. Todos los escenarios estuvieron vibrantes y con una afluencia de público bien repartida. Pudimos disfrutar de la evolución sonora de Massano en Harmonik, un set casi perfecto de Mau P en Groovik y la maestría del legendario Jeff Mills en Iconik. La noche no terminó ahí, ya que las after-parties en La Terrazza e INPUT, en Poble Espanyol, ofrecieron ambientes estupendos y diferenciados para prolongar la experiencia.
El sábado arrancó con fuerza en el Harmonik, donde los sonidos house más melódicos de Jamiie encandilaron a la multitud, preparando el terreno para el esperado B2B entre Amémé y LP Giobbi. Ambos artistas demostraron una gran sintonía, explorando ritmos afro-house y destacando la singularidad que aporta el piano de LP Giobbi. Mientras tanto, nos permitimos explorar otros escenarios, venciendo el temido fomo festivalero. El Iconik, con su nueva distribución, ofreció sonidos contundentes con un extended set de Deborah de Luca y la energía explosiva de 999999999. El Euphorik nos sumergió en un atardecer hipnótico con el live de Acid Arab, mientras que en el Groovik, Max Dean aportaba groove y un toque más minimalista. La noche culminó con Chaos in the CBD en Rhythmik, un set de house más indie y underground que hizo vibrar todo el Parc del Fòrum.
La última noche, el domingo, todas las miradas se posaron en el Groovik, el único escenario abierto, para el esperadísimo DJ set del dúo francés The Blaze. Aunque su arte se disfruta plenamente en formato live, su sesión no defraudó, demostrando por qué son una de las formaciones más queridas del momento. Brunch Electronik Festival ha vuelto a demostrar su capacidad para crear experiencias inolvidables, consolidándose como una cita imprescindible en el calendario de festivales de música electrónica en España.