Afriqua habla de gestionar su carrera sin buscar validación externa
El artista africano-estadounidense Afriqua reflexiona sobre la independencia, la autogestión y la evolución artística, coincidiendo con el 20 aniversario de Rebirth Records.
Vía Magnetic Magazine · Will Vance

Rebirth Records celebra 20 años con el lanzamiento de 'Rebirth 20 Part Two', profundizando en sus raíces y comunidad. La compilación incluye a artistas históricos y nuevas interpretaciones, destacando el remix de Afriqua. El artista comparte su perspectiva sobre la independencia, la práctica diaria y la transformación de su identidad artística. Para él, el éxito no reside en la validación externa, sino en la gestión propia de su carrera musical.
Rebirth Records celebra dos décadas de existencia con el lanzamiento de 'Rebirth 20 Part Two', disponible desde el 7 de agosto. Esta segunda parte del proyecto de aniversario profundiza en las raíces, la comunidad y el ADN creativo del sello. La compilación reúne a artistas de larga trayectoria en Rebirth, momentos ocultos de su catálogo y nuevas reinterpretaciones de nombres como Red Axes, Darren Emerson, Soul of Hex, Elado, Valentino Kanzyani y Afriqua, cuyo remix de 'The Wheel' de Square Mode figura en el tracklist digital. Su inclusión en esta recopilación resulta natural, especialmente tras la diversidad de géneros explorada en su tema 'FANTA SEA'.
Afriqua (@afriquamusic) siempre se ha movido de una manera particular dentro de la música de baile. Nacido en Virginia, influenciado por el hip-hop, con formación clásica, pulido en Berlín e informado por las tradiciones de la música negra a lo largo de las décadas, su trabajo no encaja en una única categoría funcional. Esta perspectiva hace que su aparición en 'Rebirth 20 Part Two' se sienta menos como una remezcla puntual y más como una continuación del mensaje que la compilación busca transmitir: los sellos perduran cuando construyen un lenguaje lo suficientemente amplio como para albergar historia, utilidad club, personalidad y reinterpretación dentro del mismo catálogo.
En la entrevista que nos ocupa, Afriqua habla de independencia, de ser dueño de su trabajo, de la práctica diaria y del cambio de esperar la validación a tratar la música como un negocio que él mismo gestiona. Es una conversación concisa, pero aborda algo que muchos artistas solo descubren más tarde: la identidad no es solo un sonido que proteges, sino un conjunto de instintos a los que vuelves constantemente, ya sea pinchando, al piano, gestionando el negocio o terminando un nuevo disco.
Al ser preguntado sobre cómo los cambios en su vida fuera de la cabina han influido en su enfoque al pinchar, Afriqua destaca la independencia y la autogestión como los mayores transformaciones. Al no tener mánager y gestionar su carrera por sí mismo, la forma en que se presenta ante los platos cambia radicalmente, ya que no solo está actuando, sino también representando sus experiencias y su gusto a todos los niveles. Esto hace que el tiempo en la cabina sea la parte más fácil y divertida del proceso, lo que le permite estar más presente y consciente de lo que su set consigue, tanto para el público como para él y para su negocio.
Respecto a cómo ha refinado o reemplazado hábitos en su proceso creativo, Afriqua señala que ahora hace menos música que nunca, pero lanza más. Al principio de su carrera, su objetivo era generar nuevas ideas cada día, pero con el tiempo se dio cuenta de que las ideas no tienen mucho valor si no se materializan. Ahora es mucho más eficiente con su tiempo de estudio, dedicándose principalmente a perfeccionar el producto final en lugar de experimentar. Su ancla para mantenerse fiel a su identidad como artista es la práctica: el tiempo diario al piano sigue siendo el lugar donde refina su oído y su gusto, independientemente de las herramientas o géneros en los que trabaje. Para él, la identidad no es un sonido que se protege, sino un conjunto de instintos en los que confía.
Finalmente, su comprensión de sí mismo como artista ha evolucionado: si bien al principio se sentía audicionando ante sellos y la escena, llegó un punto en el que dejó de esperar el momento que validara todo. Comenzó a tratar su carrera como un negocio que posee y gestiona año tras año, no como algo que otro debe aprobar. Esta es, para él, la verdadera transformación. Para sostener su trabajo, gestiona su propio negocio, protegiendo su tiempo de estudio y manteniendo una práctica constante y rutinaria, en lugar de esperar ráfagas de inspiración, porque es así como se construyen los catálogos.